lunes

cerrado/clôture/geschlossen/closed/nahai/chau

Cerrando puertas amarrando gente encontrando banquetas des-enterrando ocios
(cambiome de casa)

viernes

B*

Barro hermoso
Barro viejo
No me gustan tus oídos, ¿lo he dicho ya?
Derribaré cada trocito de tus oídos con mi lengua morada
Destrozaré cada arista de tu cabeza con mi lengua morada
Hay poca química entre tus uñas largas &la migraña que me está dando
Hay poco de todo entre mis pecados & tu noviembre aburrido
Barro hermoso
Barro viejo
Barro muerto

Hombre de pocas palabras & muertos caminos
Me comeré tu barro de inventar viajes
Me robaré tu barro de no dormir & conquistar señoritas
Barro muerto


Jessica

lunes

Señoras & Señores

No hagan ruido.
Me han dejao´ sola
¿quénes?
Los escritores. Los hombres & mujeres de luz que prometieron quitarme las vidas.
Las señoras que volaban conmigo mientras yo reptaba en sus vientres agujereados.
Los señores que dejaron de acosarme cuando les leí el primer verso compuesto a sus ojos & arrugas infantiles.
Los escritores & poetas & demás mentirosos que hacían de la comida,
la hora familiar.
Aún cuando las familias de todos ellos las conformaran solamente sus venas alteradas.
Me han dejao´. Con mis apestosos diecinueve & casi cincuenta años.
Con las cajas de cervezas que mi padre no dejará que me tome sola.
Me han dejao´ con las nuevas tendencias invierno-otoño & de regreso.
Me olvidaron dentro de mis zapatos sucios
compartiendo las banquetas con los perros angelicales de la ciudad
Así sucede, a una la dejan sola, a otros los matan, a otros más les piden matrimonio.
Qué más da¡!
La hora de la comida la haré en cualquier lado,
con cualquier hombre o mujer que me sepa inventar un nombre decente;
con ella que sepa robarme la adolescencia.
O con él, que intente regalarme hijos & colgarlos en mis pequeños oídos.
Si tuviera un nombre fácil de pronunciar & abreviar & lavar, los haré mis nuevos escritores.
Mis nuevos aretes que de escritores tendrán las brazas & la luz para seguir robandoles las vidas.

Mientras: me han dejao´¡!


A la que dejaron en la casa de acá abajo: Jessica





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miércoles

LUNES

Lunes (o martes) tantos de enero del año que corre.

Espero al fotógrafo sentada, con el día entero punzandome en las piernas & en la espalda. Quedamos a las seis &media, ¿Por qué tardará tanto? Si ni tráfico hay.
Luego de la Casa de la Cultura, de Arantxa & su largo "Jeeesiiiicaaaa, hooolaaa"; luego de buscar a alguien que me vendiera un cigarro (& no encontrar), llegué a una libreria de viejo que se abrió sobre Pino Suárez. Decido que un libro de diez pesos estaría perfecto mientras espero al fotógrafo. Busco en el anaquel, busco en el suelo; busco en el escote de la amiga francesa que pone precios a la más reciente adquisición de la libreria. Aparece, precisamente, un libro de Beckett. Una brevísima &amarillísima publicación  de la UNAM, con ya algunos años entre linea &linea, &en las pastas también (por eso amarillísima). Luego, diez pesos, se quedan en las blancas manos de la francesa. También mi asombro: ¡!se hizo una perforación en la nariz¡! Joel estaba husmenado los LP´s. Esos lentes que carga me gustan mucho. ¡!Adiós Joel¡! Joel, Jo...el, JO, Él. Salgo de ahí medianto el nombre.
Casi dan las ocho, !¡coño¡! tendré que esperar otro rato. No me fastidio, pero quería estar temprano en la casa & dormir al menos a las diez.

Con la debida (pero moderada) des-esperanza, busco en cada cristiano, la silueta del fotógrafo; encorvado, sin ganas para mover las piernas, las manos en las bolsas del pantalón. Nada.
Pasa la voz de un hombre, caminando muy rápido. Lee algo seguramente, pero no volteo para corrovorar, dice:

QUIERO SABER QUE PASÓ AQUÍ.
pero pudo decir

¡¡QUIERO SABER QUÉ PASÓ AQUIÍ!!
o
QUIERO SABER ¿QUÉ PASÓ AQUÍ?
o
QUIERO SABER, QUE ¿PASÓ AQUÍ?
o
QUIERO SABER QUE PASÓ ¿AQUÍ?

o no sé de cuantas otras formas pudo hacer el enunciado, pero algo así dijo. Yo solo oigo.

El fotógrafo llega, ebrio. Debí suponerlo; Jessica, lo conoces¡! qué más podría demorarlo?
Saca su cámara, ve que lo he divisado & la guarda.
Se acerca más & reafírmo lo de la embriaguéZ.
Hace un raro énfasis en la Z cuando me dice: "diZculpa el eZtado de embriaguéZ en que llego, pero eZ que, ah!! mujereZ¡!"
& mi idea de tráfico se viene abajo. Aún me duelen las piernas & la espalda. El fotógrafo se queda dormido a media charla & me digo:

¡¡ QUIERO SABER QUÉ no PASÓ AQUÍ!¡

martes

Gloria, Ana & Jessica

Llego al departamento que rentamos la chica de arquitectura, la de ciencias de la comunicación & yo: allá, en una calle de la cual no me aprendo bien el nombre, detrás de CU. El internet también nos lo cobran, como si de agua o luz se tratara. Ellas tienen sus laptops & yo tengo que esperar a que alguna se desocupe cinco minutos, o el tiempo que sea, incluso mientras se bañan, para utilizarla & hacer mi turno de tarea. Me la robaron hace tiempo. He mencionado ya que soy blanco fácil & apetitoso de gente que asalta,  que roba, atraca & amenaza. Pues en esa ocasión se llevaron mi computadora & ahora mendigo tecnología a mis compañeras.
Ellas hablan de cosas completamente diferentes. Una no deja de hacer números & cubos en cualquier papel que caiga en sus garras. No quiero minimizar el trabajo de un arquitecto a simples cubos, pero al pensar en ella -un arquitecto-, me gusta pensar en cubos, cubos rosas, cubos verdes, cubos que son triángulos e infinidad de figuras ebrias -las figuras-.
La otra, la de comunicación, es reportera de un periódico que hasta la fecha, luego de seis meses de conocerla, no he sabido cual demonios es. Pero lo que hace es anotar, anotar & andar siempre con ese cuadernillo opaco de pastas negras, creo que es cuero, o imitación de cuero. Anota lo que le decimos, lo que piensa que vamos a decir, lo que no quiere que digamos & a veces lee. Pero la que lee más soy yo.
Creo que de las tres soy la que menos habla, cualidad estúpida de quienes leen; se creen que leen o escriben porque no saben hablar. Tristemente -no siempre- así sucede. Soy una ostra que intenta parlotear. Con ellas hablo moderadamente, no de más, &tenemos una buena comunicación sin embargo. Nos caemos bien, incluso, puedo asegurar que nos hemos tomado cariño.

Llego al departamento que rentamos. Las dos ya están instaladas en sus respectivos rincones; una sobre la mesa del minicomedor, con los tenis sucios sobre mi silla; & la otra de pie esperando a que caliente el agua para el té. La que espera el agua, siempre está junto a la estufa o junto al refri, & nunca me he preguntado por qué, solo es así.
Al llegar, con una inminente sonrisa de gato drogado (figura que jamás me gustaría ver, pero que expresa mas o menos cómo me veo-siento), busco mi taza en la alacena, mi taza es negro-cenicero, miro el techo, las miro a ellas en sus arduas tareas de "hacersependejasenelfacebook" & respiro hondo. Nadie nota nada. Pero pronto sabrán que Lobo, que ese vejete de mi profesor de Literatura Precolombina perdió mis calificaciones en una borrachera (el anciano se puso a pregonar que las clases en la universidad valían para sus tragos, mis examenes en mano, se la paso bailoteando por el bar hasta que alguún bondadoso lo fue atirar a su casa, sin examenes, sin portafolios, sin zapatos) & no quedaba más que ponerme un diez en las cuatro unidades.
Estúpida explicación & pretexto, claro está, a mi verdadero motivo de felicidad: Carlos estuvo todo el tiempo conmigo, con mis lecturas, con mis asaltos & en la más triste de las situaciones: cuando Lobo me mandó a extraordinario, luego a título; & por fín, cuando me despidieron del ICE...seguro les sacará una risa a mis amigas de cuarto.

Otra vez: Jessica

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& quizá después piense en el anacrónico & último rescoldo de luz que llegaba a "Teoti"


Maíz

Lectura para enamorados

Ivette sin duda es una niña bonita. ¡¡Pero mira que irse con el novio!! ¡¡& precisamente el 31!!
Mis padres hablaban de una Ivette que yo debía conocer seguramente, porque el tono con el que se referían a ella demostraba que al menos pariente era. No daban ni las siete de la mañana & ellos ya estaban bebiendo chocolate en la cocina. Mi habitación se encuentra separada de ésta por la sala, & aún así, escucho todas las coversaciones. Recuerdo una vez, cuando era más pequeña, mi madre le reclamaba a mi padre por la llamada de una mujer en la madrugada, claro; ella había contestado & la del otro lado no supo más que decir:

-...disculpa, estará Alberto?

& bueno, mi padre iba entrando, ella lo sentó & comenzó el interrogatorio; falsos argumentos como respuesta & las voces, una nerviosa, la otra hastiada de lo mismo. Todo muy claramente, precisamente por la cercacnía de la cocina a mi cuarto.

Decía que ahora, hablaban de Ivette, la niña que indudablemente era bonita, pero lo bonita no la excentaba de hacer tontería &media. Como irse con "el Gato" su novio, dos horas antes de la cena de año nuevo. Dejando a su madre con el ponche hirviendo & llevandose su ropa húmeda que había lavado para usar en la noche. Una no debería, pero se entera de esos detalles que hacen que "el chisme" no lo sea, sino que se convierte en una especie de reporte, casi un ensayo literario. & ellos, los que hablan, ni cuenta se dan de lo bien que les sale.

Permanecí un rato más en mi cama con las manos debajo de la nuca, mirando cómo el cuarto iba tomando el color del día poco a poco. Mientras, la plática en la cocina seguía sobre Ivetsita. Ahora una voz femenina se sumaba a la tertulia, bebían chocolate. Sé que tomaban chocolate, porque en las mañanas mi sentido del olfato está limpiecito y en extremo sensible, así que percibo desde el olor a perro húmedo, cuando éste llega de la madrugada a echarse a la puerta de la casa; hasta el chocolate caliente que se ha perparado en la ollita despostillada que mi madre ocupa, exclusivamente para chocolate. Además al salir, fue lo primero que noté en sus tazas.

Al no reconocer la voz de la invitada, decidí salir & decir buenos días (también mirarí a todos con rencor, por haberme despertado). & mas acertadamente, me haría de una taza de bebida caliente, Claro estaba que -también- charlaría sobre el destino de la pequeña Ivette.
Me puse pues, un par de tenis, el primero que mis pies encontró, una playera azul de manga larga, este día sin duda sería azul (soñé en azul, premonición estúpida). Me pasé la mano por el cabello recién despertado, me froté los ojos, para causar más efcto de recién despertada, & salí caminando, aún con el espíritu en las cobijas.

Resulta que si conozco a esta Ivette, pero vamos; casi dormido uno no recuerda ni su nombre. Tiene mi edad. Es la hija de la vecina, la dueña de la bonetería. Son protestantes & la niña, estaba "destinada indudablemente a servir solo a dios".
Pues lo que la madre de Ivette desconocía, eran las veces que el Gato iba por ella a la escuela, las veces que me los encontré en los bares del centro; & la vez aquella -innolvidable anécdota (juro que nadie más sabe)- en que ellos dos, tortolos enamorados, se metieron a la bonetería siendo casi media noche, prendieron unas velitas, & se disponían a... "leer a Juan Rulfo". Llegó su hermano mayor con su novia, precisamente mentalizando la misma actividad. La novia era yo, & obviamente nos rogaron no decir nada, & francamente, esa respuesta tan divertida & dicha con una ingenuidad que casi le creí, no ameritaba menos que guardar el secreto. "Solo ibamos a leer a Juan Rulfo, en serio!¡ Yo no sé si en realidad ella tenía, al menos, una remota idea de quien era ese JuanRulfo, pero a mi me sigue pareciendo ese, el mejor de los pretextos & explicaciones.

Pues a Ivette le ganó el amor & ahora se discutía si sabíamos algo, si notamos que algo le faltaba a su hija, si el mal ejemplo de Eduardito (el hijo mayor) había sido el detonante. Claro, yo me llené la boca con pan dulce remojado de chocolate, para no emitir juicio sobre éste Eduardito. Seguro me ruboricé un poco, pero nada me hizo decir nada.

Escuchamos a la señora un buen rato, hasta que mi hermanita despertó & pidió almorzar. Mi padre -se notaba que estaba fastidiadísmo-, optó por salir a tomar los rayos de sol que ya regaban el patio. Mi madre estaba menos desesperada, pero necesitaba levantarse ya. Me quedé con la señora que aún no comprendía "los motivos de su nena para dejarla de esa manera". Hoy es tres de enero, cumpliría decinueve.

-Señora -le dije- seguramente lo hizo por amor ¿qué más pudo ser? Ivette es inteligente, no se preocupe, le va ir rebien.
Yo intentaba ayudar, al menos mostrar que la entendía. Ella remató;

-Ay hija, si todos sabemos que es media lenta ésta niña. Imagínate que su hermano le regaló un libro de JuanRulfo hace dias, & ella en vez de ponerse a leer, se carcajeó como desquiciada!!¡¡ Qué niña ésta!!¡¡

Jessica

...quién más podría dejarte así...

Chau Número tres



Te dejo con tu vida

tu trabajo
tu gente
con tus puestas de sol
y tus amaneceres
sembrando tu confianza
te dejo junto al mundo
derrotando imposibles
seguro sin seguro
te dejo frente al mar
descifrándote a solas
sin mi pregunta a ciegas
sin mi respuesta rota
te dejo sin mis dudas
pobres y malheridas
sin mis inmadureces
...

Mario Benedetti habla


lunes

Polaroid















Polaroid para dejar de respirar ahogados de arenas movedisas.
Polaroid para comprar un nombre a la mujer maquillada de afuera del teatro.
Polaroid & sentarse a descoser el pantalón viejo que ya no nos queda.

El viernes me encarcelaron, el jueves encontré un árbol que dice mi nombre & el miércoles éste hombre me robó el pasaje de regreso. Ahora vivo en una casa abandonada a las orillas de un pueblo al que aún no le ponen nombre. Me queda la Polaroid que le robé al novio de la abuela & un bote de agua de jamaica.










Jessica

jueves


NO camines una calle más sin tus ojos




A Carlos


Jessica

martes

Te voy a soñar toda lanoche

Mujer diáfana…

En qué lugar del mundo la noche te alcanza
en qué lugar de tu corazón anidan mis palabras
en qué lugar de tus pensares la emoción te gana
yo aquí entre esta quebrantada noche
escribiéndote la soledad es nada
el frio se convierte en una espesa nube sicaria
que sigilosamente me acoge entre sus brazos
y tú te tornas ese tibio sol matutino
que me envuelve entre girasoles
sublimes y cautivos
inquietas mis terminales nerviosas
y abrasas a mis sentidos
mi día es difuso, desperté hoy con dolo
y ya nocturno te escribo con gozo
mi voz es parlante/callada
mi sentimiento encendido/apagado
soy presidiario de un amor incierto
del que intento escapar y no escapo
este corazón carente de ojos
le escribe a los tuyos
buscando el alivio abnegado
pero te marchas llorando
huyendo de mis desvaríos
apenas te vas y siento que no te has ido
te voy a soñar toda la noche nostalgia
ilusionada como queriendo besar mis palabras
pensando y sintiendo en mis voces
mujer diáfana

velis nolis.



Gustavo Israel.



lunes

LUNes

(No hay nada claro, ni bajo las hojas que barre mi padre, ni bajo la fría cobija de mi cama empolvada) comienzo:

Ideo un plan...pensemos en un plan que encuadre con las diez de la noche.
Ignoro el nombre del nuevo esposo de mi vecina (le gritó hoy en la mañana).
Imagincación; Lalo me regaló un barco, lo pintó, le puso nombre & zarpamos.

(carraspear)

Sencilla e involuntariamente, aparecieron craneos & pedazos de suicidios en mi mochila. Una mujer que camina solitaria por una avenida llena de humo se rasca la nariz. Se me hace tardísimo, mi reloj -tic tac- se acelera al escuchar un silvido. Sigo caminando con el mismo error en el andar izquierdo (¡joder con mi andar izquierdo!). En un segundo un hombre asalta al primer auto que espera el verde, en un segundo el auto acelera & se estampa contra otro que cruzaba sin imaginar nada. El mecánico me pide la hora, prende un cigarrillo & se quema las pestañas. Venden dientes de la tierra, envueltos en cenizas, pido dos para llevar (no he almorzado). Recuerdo al único que ha hecho las críticas constructivas de mis letras, Tú con tus extremidades que nadan & gustan de andar en aviones. Crítica masiva hecha tiritas, haciendo tiritas mi media noche (dentro de un barco que naugrafa). En la bolsa del pantalón viejo cargo a una mujer vieja (ya basta de mujeres), debajo de la lengua cargo una pistola, lista para envenenar a quien se acerque.

Imagina que te acercas,
Idea la forma correcta de saltar de mis manos,
Ignoras el siguiente paso...


Casi caigo...
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Uno no se imagina lo que puede encontrar bajo el agua o dentro de una llanta vieja; hoy, a mi madre, la voz de un tipo que desvive porque esuche su hip hop, un clavo que engrapa dos manos & el tatuaje de una espalda (un corazón con estrellas & colores rojos). Una espalda anónima, una cubeta con una piedra dentro... & mis ganas de seguir caminando, ¿alguién tiene ganas de caminar más?















Jessica

domingo

Domingo


Me saqué un ojo de nuevo.



Ya Josefina me advertía sobre los peligros que encierran los lápices puntiagudos cuando los empleas para declarar mentiras.
Pero como siempre, como mejor me sale, no le hago caso.

Te lo serviré para almorzar.
Lo cocinaré en un anafre viejo.
Saldré a tu pequeño patio
con mi ojo servido en espagueti.

Ojos para la cruda.
Mi ojo para el dolor de -tu- cabeza.

Jessica

sábado

La tarde muerta.




Hoy quiero morirme a las seis en punto
y nacer después de cinco minutos
este tiempo es bonito para anunciar mi muerte
morir acribillado por los centenares de hojas
que bailotean con el viento
que se apague el sol en señal de luto y de respeto
quiero dejar un recado post mortem
decir adiós para siempre
en esta tarde de viento y de recuerdos
con sinsabor de regreso
con ganas de no querencias
volverme un agnóstico de los placeres vitales
morir por desgana y con desgracia
agostar mi último desatino
incontenible en la ligereza de estos minutos
que aturden a mis letras míseras y blasfemas
se agolpan las flores invernales
las luciérnagas sin brillo
y los pajarillos con sus voces disonantes
anuncian palpitantes el acto vespertino
¡atención todo el mundo un poeta esta muriendo!
que se enciendan las velas
que se truenen cohetes, que se digan poemas
sí… esta tarde es perfecta
una tarde después de fiesta
un día después de una “noche buena”
y cuando nazca después de cinco minutos
llamaré a esta tarde
la tarde muerta.



Gustavo Israel.

martes

Entre tantas cosas

Entre la turbia nube también solitaria
en los brazos cansados de un alguien que no ama
atrapada en la jaula de un amor prosódico
cometa en el cielo sin hilo y sin viento.

Entre la oscura noche de una mecha apagada
entre el final del día y el principio de nada
emerges de las cenizas y de la flor anublada.

Entre el sueño pesado que aniquila todos mis sueños
descarnas tus ganas, te hundes te matas
entre las notas perdidas de una canción inspirada
regresas de la tumba, me conversas y me embriagas.

Entre el tiempo flemático sin flores y sin dialogo
en una codorniz o al filo de mis persianas
te postras amorosa, ausente fantasma.

Y me hallo disoluto sin rumbo y sin piso
entre letras te invoco entre palabras te incito
entre tantas cosas mujer dime dónde
dónde no te vivo…



Gustavo.




nada

Pasa rosándo tu brazo lentamente
como incitandote no solo a pecar
sino a morirte enterito.
Te enchina las intenciones que
no llegan ni a quemarse en tu cerebro.
Se las lleva.
Te atropella cuando sales de la escuela
e intentas buscar un pretexto para que te dejen solo.
Se cuelga de tu odio -siempre odias-
sus pretextos son tu fatiga -siempre a gatas-

Un anafre encendido
rojo
enojadísimo
andante que busca tus hombros para colgarte la culpa.
Que atrae a tus nudillos a romperse en su clavícula

Enterrado con todo & zapatos
Enterrado con todo &...¡la muerte!
Hace dias te coqueteaba -claro, todas saben hacerlo perfecto-
la ví voltear la mirada varias veces
sonreía en exceso cuando llegabas
se cambió hasta el color del labial...debí intuirlo.

Enterrado, querido
Así amanecemos de vez en cuando
Enterrados con la pinche muerte sobándonos los pies, contándote los dedos...


Ésta fue Camila, "Ella Durazno" (gracias gracias)

sábado

hey tu

Traias una camisa negra con el cuello abierto. Pantalón de mezclilla tan normal como cualquier mugre que te pongas encima. El tabaco a fumar en la bolsa de la camisa, junto al papel arroz. Bebimos una cerveza, quizás dos, hablamos, quizás no.
...
Usas un par de tenis negros.
...
Playera negra. Encima una camisa negra. Botas-sonajas.

¿Estás muerto?
...
Lanza una piedra.
Perdí el hipotálamo, me lo bebí o el perro se le llevó.



Gané un corcurso, pretendo gastarme el premio en un viaje
¿pero dónde carajo estás?
 
 
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Luego del debút de la escritora Jessica alias "ella durazno" (nadie la conocía así, solo en su casa), de su matrimonio fallido con un pintor de mala calaña, de su segundo matrimonio con un poeta de cuba que murió resistindeno; la escritora comienza la segunda parte de su vida. Ella promete que será mejor, pero ya saben como son los escritores; impostores (gracias C). La dejaron sus hijos, la mayor se mudó a Egipto, el segundo es un químico & se dedica a vender lsd barato en la universidad.


Esperemos sus creaciones & demás fraudes.





Ésto comienza a internacionalizarse, ahora, la colaboracíon en este espacio de otro poeta (Gustavo), la de Valeria (una vendedora de manzanas con miguelito de la escuela), & ahora llega la participación musical de...(diablos¡! no recuerdo haber pregntado tu nombre)...de un chico de los mas turbios tugurios del norte del país, colaborando con chisme de otro lado.
Le harán compañía a la vieja escritora, a punto de retirarse, "Ella Durazno"; quien decide mudarse al CaSa, donde compartirá habitación con Omar (fotógrafo profesional, padre de cinco niñas, a punto de volverse loco)....

domingo

por Allende, bajando a buscarte

Tu deshilvanado corazón
en el jarrón azul

sigue latiendo
y es de esperarse.

Tu voz encantandoa más de una niña,
entre las calles eres tu camisa amarilla,
rusa de principio de siglo


¿estarás ya en donde prometimos?
¿o sigues haciendote el valiente?
jugando a la ruleta rusa

Lucía...Lucy...Luz

Lucía será:
llamame Lucy, dime "Lucia mi amor", gritame "Lucy!¡" & atrevete a preguntar "Lucia, ¿estás bien?"
Lucía porque tengo veinte años,
Lucía porque mis amigos están muertos,
Lucía porque la poesía que leo me ha dejado sin más;
Lucía porque mi nombre se ha ido en un avión al último momento de su existencia, sin mi.
Lucía porque tu media voz en una cama intranquila suena mejor así, llamándome Lucía...Lucía...
Lucía porque si, porque no & porque ya.

Mi nombre será Lucía,
mi recuerdo será Lucía,
mi vida será Lucía...o al menos eso te haré creer.

(¿Ves que tan buena sigo siendo para mentirte?)

Lucía, amor, once pm, tres am...cualquier cosa que diga, no sabrás si es para ti, o para ti, simplemente te estoy mintiendo...Lucía...Te miente ella, te desespera ella...ella; Lucía.

Yo? Yo sigo siendo simplemente yo, pero Lucía hará contigo todo lo que Yo no pude...
Lucía...ella escribirá en nuevas hojas, ella te dirá nuevos " te amo"...ella te buscará, ella te secuestrará & dejará olvidado a tantas vidas de la tuya, ella te vaciará los sesos para esparcirlos por todo su bosque, ella te sanará heridas que ni tu sabías que podías tener...Lucía...

Les presento a Lucía...Lucy....Luz...

Pintor

Notre-Dame, une fin d'après midi
Henri Matisse



Huyes con una mirada a cuestas.
Detesto repetir lo que dicen ellos.

Tú no huyes: partes solamente.
Quizás somos nosotros los que huimos de ti.


Sabes a tierra. A tierra recién regada.


Nunca he tenido la necesidad de proclamarme parte de tu vida.
Nunca intenté siquiera besarte.
Solo llegar a tus oídos.
Ciega, fatigada, con una mirada a cuestas.
Minutos antes, recorría el espectro que son tus pinturas. Dueles querido.
Minutos antes aún estabas a mi lado, pintándote el maldito brazo, sangrando ese lapicero azul.


¿Cuál es el siguiente trazo?
¿Un cielo anaranjado & tus huellas en él?
O el incesante reclamar de tu madre:



¡Por qué dejaste que se fuera!

martes

Encuentro ocasional.

Fue...

Minutos apenas después de las seis de la tarde justo cuando el sol se marcha y las hojas de los arboles nos inundan como cientos de tinieblas y fantasmas,  fue en ese instante, en que todos huían al saber que es hora de marcharse, cuando ya no hay nada más por qué sudar o cansarse y te apareces tú con  tu boca salida de no sé donde acompañada de otros pasos y otras voces,  ibas toda vestida de cielo desde las orejas hasta los dedos, te vi sin palabras por el asombro de encontrarte pues no había esperanza de verte, pensaba tal vez en cualquier sitio menos el parque.  Te vi dudando sabiendo y no sabiendo si  en realidad eras quien creía que eras…y ya cuando más cerca te vi directo a los ojos sin que tú te dieras cuenta, noté que en realidad eras ella, la mujer sin nombre. Tú y yo en el parque sin imaginarlo apenas, me hice mármol al no saber si seguir tu huella o quedarme, ¡No pude evitarlo! Estamos tan distantes a pesar de estar pisando el mismo pasto y te vi tantas veces de reojo cuando no me viste, te grité tantas veces cuando no me oíste...Después noté que tú también me veías sumergida entre la gente y la tarde, pero llegó la hora maldita y me desvanecí entre las oscuras sombras de los arboles.
             Sin nadie...




Gustavo